Cada uno ve en el espejo su propia imagen. Como cuando juzgamos a las personas y a las situaciones a partir de nuestros miedos y prejuicios, sin poder ver las cosas como realmente son.
«¿Quién sabe lo que es bueno y lo que es malo?» La paciencia es buena consejera, mientras que las prisas en valorar lo que nos sucede nos puede cegar. Alguno decía que todo acaba bien, y, si algo no está bien, es que todavía no ha acabado…
Una pequeña estaca clavada en el suelo mantiene atrapado al potente elefante. Como cuando no somos capaces de actuar, convencidos de antemano de que todo esfuerzo sería en vano. «Esto es lo que hay», nos repetimos. Arrastramos una especie de impotencia aprendida, interiorizada, que recorta nuestro impulso para cambiar las cosas.
De todo esto, y de muchas cosas más, hemos charlado en el taller de lectura de relatos cortos que hoy nos ha animado Beatriz. ¡Qué interesante escucharnos y dejar resonar en nuestro interior la sabiduría de los demás! Los cuentos nos dicen muchas cosas sin decírnoslas; nos dejan el trabajo de traducir lo que insinúan en nuestra propia realidad.
Gracias, Beatriz, por la selección de los relatos y por tu guía en la lectura y comentarios.
Si queréis leer los 3 relatos que hemos comentado, podéis encontrarlos en el siguiente enlace:

Muchisimas gracias, Caravaneros.
Que bien lo pasáis.Me alegro!!!
Porque a mi tambien me encantaron los relatos.
Un abrazo enorme parsa cada uno.
Y Mucho Ánimo con todo lo bueno que hacéis!!!