El mensaje Es-Alert de Protección Civil nos entró en los móviles a las 18:10. Afortunadamente, en ese momento ya teníamos los tres coches casi cargados, junto a la puerta del Área Recreativa de Riosequillo, dispuestos para salir rápidamente y regresar a Madrid.
Toda la tarde, los helicópteros no habían dejado de dar vueltas sobre nuestras cabezas, recogiendo agua en el cercano embalse para ir a descargarla sobre el incendio. La columna de humo se hacía cada vez más visible desde la piscina en la que estábamos pasando el día.
Finalmente, nos llegó la noticia de que la A1 estaba ya cortada en sentido Burgos. El incendio de Lozoyuela estaba avanzando hacia Buitrago. Fue entonces cuando nos decidimos a adelantar nuestro regreso a casa. Hicimos bien.
Ese final precipitado y dramático no quita la alegría de haber pasado un día muy bueno en Riosequillo, una excursión veraniega que ya es un clásico en Caravana. Tiempo de descanso, de comida compartida, de juegos, de piscina, de cháchara…
La merienda que teníamos prevista para terminar la tarde en el área recreativa, nos la tomamos una vez regresados a Madrid. Contentos del día, aliviados por haber podido regresar sin incidentes, y preocupados por la gente afectada de manera directa por este fuego, uno más en la triste lista de incendios en esta época de intenso calor.